Publicaciones INCIDE
SE HACE HISTORIA AL CAMINAR
Por Santiago Bautista
Son ya 13 largos años, desde aquel 25 de marzo de 2011, cuando INCIDE dio inicio a su actividad de formación ciudadana en la ciudad de Carúpano. Pocas organizaciones se pueden preciar de haber logrado resultados tan exitosos en el difícil trabajo por el empoderamiento de los ciudadanos, organizando numerosos grupos de personas en las distintas comunidades que conforman la Ciudad.
Hoy la Escuela de Ciudadanía del municipio Bermúdez es ya un referente en Carúpano, cuando de la promoción y defensa de los derechos humanos se trata. Sus logros invitan a reflexionar acerca de la responsabilidad que tenemos los ciudadanos en la búsqueda del bienestar común y la reivindicación de una mejor calidad de vida, a la que tenemos derecho como personas.
Su presencia ante los organismos públicos para exigir la solución a los problemas, llevando propuestas y participando activa y desinteresadamente en la solución de las mismas, contiene una enseñanza para todos.
Es así como estos grupos de ciudadanos, asesorados y formados por INCIDE, han logrado llevar el agua, luz y asfalto a sectores olvidados de Carúpano, realizar operativos sanitarios con las autoridades competentes, formación para enfrentar la violencia de género, orientaciones durante la pandemia COVID para que las familias pudiesen orientar a sus hijos en los estudios y evitar así la deserción escolar; realizar investigaciones de campo para saber, dar a conocer y buscar soluciones a las carencias en salud, alimentación, vivienda y educación que sufre la población.
Todo ello, sin olvidar la formación permanente que mensualmente han recibido los coordinadores, animadores y participantes de los grupos. Su estructura organizativa cohesiona a los participantes, haciendo que su actividad sea más productiva, sin escatimar esfuerzos, evitando protagonismos, con un alto sentido de solidaridad.
Dar nombres de personas de la Comunidad que forman parte de INCIDE y de la Escuela de Ciudadanía y que, con su entusiasmo, han logrado tales éxitos, resultaría largo. Ellas forman parte de esa historia y serán recompensadas con el recuerdo agradecido de los habitantes de la Ciudad.
¡Felicidades, amigos de Carúpano! ¡A seguir por esa senda de amor por su Pueblo!
oficio de exigencia al derecho al agua potable ante hidrocaribe e hidromariguitar por problematica en la zona de Mariguitar, sector campamento
Cumaná, 11 de
julio del 2023.
CIUDADANO
GERENTE DE HIDROCARIBE:
General, José Gregorio
Picado Cordero.
Su
despacho. -
Ante todo, un cordial y respetuoso
saludo, nosotros los vecinos del sector campamento, en especial campamento
arriba, perteneciente a este municipio Bolívar, a fin de hacerle el siguiente
planteamiento y solicitarle solución a un problema que venimos presentando hace
mucho tiempo, y que cada vez más observamos la apatía por parte de los
organismos encargados.
En este sector hemos sido afectados y
sufrimos del mal servicio del suministro de agua potable, por no decir nulo,
este es un hecho evidente qué ha sido objeto de protesta y reclamos infinidad
de veces, hasta la presente fecha no hemos tenido mejoras o solución a esta
problemática, y por esta razón qué hemos decidido unir nuestras voces y de
manera conjunta, presentarle y ratificar formalmente esta solicitud, para que
usted qué gerencia este digno municipio organismo disponga de lo necesario para
solventar y buscar solución a este grave problema que nos afecta, y que viene
menoscabando nuestro derecho a la salud contemplado en la constitución nacional
en su artículo 83, además dispone el artículo 117, ajusten, que todas las
personas tendrán derecho a disponer de bienes y servicios de calidad.
Así mismo el artículo 6 de la ley
orgánica para prestación de los servicios establecidos que a los efectos de
esta ley se entiende por servicio público de agua potable;
La entrega de agua a los suscriptores
o usuarios mediante la utilización de tuberías que conducen agua apta para el
consumo humano, incluyendo sus conexiones y mediciones, Así mismo como procesos
asociados de captación, conducción, almacenamiento y potabilización.
Por supuesto la ley de agua establece
en su artículo 5, referido a los principios de la gestión integral de las
aguas; el acceso al agua es un derecho humano fundamental insustituible para la
vida, el bienestar humano; estoy bien está es uso y consumo de agua totalmente
potabilizada.
Por
esto le solicitamos a usted Ciudadano gerente no olvidar que el agua es vida y
constituye este un servicio público, el cual está en la obligación de
garantizar y asegurar su prestación eficiente a todos los habitantes del
territorio nacional y nosotros somos seres humanos, como ciudadanos tenemos
derecho a un servicio de agua potable de calidad, que satisfaga y cubra
nuestras necesidades, Y si bien sabe es cierto que este no es un problema
nuevo, hoy queremos formalmente retardar en nuestras quejas sobre la necesidad
de este vital incluido porque desde hace un tiempo considerable, señorita
violando nuestros derechos fundamentales, y ningún organismo hasta ahora ha
hecho esfuerzo por proteger nuestro sagrado derecho.
Esta
grave problemática está grave problemática afecta más de 300 familias entre
ellos una población vulnerable niños, niñas, adolescentes y mujeres
embarazadas, además de adultos mayores que viven solos, y solo se sirve del
vital líquido con su esfuerzo de bajar a las adyacencias de la comunidad,
poniendo aún más en riesgo su salud.
El llamado es a tomar cartas en el
asunto, enviar a un personal capacitado para evaluar la situación y la
restitución del servicio del agua potable que es tan necesario para la vida.
Sin
más a que hace referencia y esperando su profunda respuesta a esta grave
problemática que nos afecta y nos violan nuestros derechos fundamentales, nos
despedimos los habitantes de la comunidad de campamento arriba.
Atentamente representantes de la comunidad de
Campamento,
OFICIO ENTREGADO A HIDROCARIBE POR PARTE DE LA RED DE DDHH
Cumaná, 11 de
julio del 2023.
CIUDADANO
GERENTE DE HIDROCARIBE:
General, José Gregorio
Picado Cordero.
Su
despacho. -
Nosotros los abajo firmantes, todos
miembros residentes en los diversos sectores de los Municipios Sucre y Bolívar
del Estado Sucre (El Peñón, La Llanada, Lomas De Ayacucho, Villa Cristóbal Colón,
Urb. Gran Mariscal de Ayacucho, Marigüitar, La ensenada, Cumanagoto, Miramar,
Brisas del Valle y cantarrana); luego de diversas reuniones conjuntas, hemos
convenido acudir muy respetuosamente ante su competente autoridad a fin de
exponer el siguiente planteamiento:
El cual guarda relación con las aguas residuales de
nuestros sectores, problema que venimos padeciendo desde hace un tiempo
considerable.
Ciudadano alcalde, acudimos a usted amparados a las
disposiciones establecidas en el artículo 51 de la Carta Magna, en concordancia
con el articulo 19 Ejusdem.
Es de hacer saber, que la existencia de los innumerables huecos
en la vialidad en las zonas donde vivimos, están llenos en su mayoría de aguas residuales,
producto del deterioro de tuberías, faltas y/o fallas en el sistema de bombeo,
que nos prestan el servicio y mantienen un bote permanente y constante que
discurren por las alcantarillas, o que sencillamente permanecen acumuladas en
los huecos del pavimento, que, por cierto, se han destruido por esta situación,
imposibilitando el tránsito tanto vehicular como peatonal.
Otro de los casos ocurridos y que nos afectan es que en
muchas ocasiones nuestras comunidades colapsan y estas aguas se nos adentran en
nuestros hogares, perjudicando así a la población vulnerable entre ellos, niños
y adultos mayores, podemos expresar que en estas zonas viven un aproximado de
65.000 habitantes.
Lamentablemente, hemos notado la desidia y mirada indiferente
de nuestros organismos encargados de su atención, obligados por ley a atender y
resolver esta situación, pero que hasta el momento no han hecho nada al
respecto, o las soluciones han sido insuficientes y momentáneas, así mismo se
sigue violentando nuestro Derecho a la SALUD y a vivir en un ambiente sano que
todo ser humano merece.
En este orden de ideas la situación que exponemos, ocasiona
una serie de consecuencias de incalculables dimensiones que son evidentes,
entre las cuales pudiéramos mencionar: Produce la contaminación del agua
potable, por el mal estado de las tuberías que se encargan de su distribución
para el uso y consumo humano; ocasiona diversas enfermedades provocadas por
parásitos como: amebas y anquilostomas que producen diarreas, vómitos,
enfermedades respiratorias y en la piel, e incluso originan la muerte;
reiterándole la vulneración de nuestro
derecho fundamental del DERECHO A LA SALUD, que según lo establecido en el
artículo 83 constitucional es una obligación del estado garantizarlo como parte
del Derecho a la vida y observamos no se cumple siendo un mandato
constitucional.
Por las razones expuestas, solicitamos de sus buenos
oficios en carácter de Gerente de este organismo, para que intervenga en la
situación planteada y tome las medidas que sean procedentes, para solventar la
situación del desbordamiento de las aguas servidas con su correcto
embaulamiento y tratamiento, asi mismo la restitución de los sistemas de bombeo;
para evitar así las consecuencias que perjudican nuestro estado de salud y
contaminación del ambiente.
Sin más a que hacerle
referencia, esperando una pronta respuesta.
No decaigas, no desistas, lo vamos a lograr
Por Reinaldo Cardoza
Aunque decir que ya no está es solo un modo de ver las cosas, porque ella sigue no solo en sus recuerdos; también en el trabajo que desarrolló por años para el bienestar de su comunidad; en los proyectos que logró formular para mejorar las condiciones de vida de los vecinos en El Valle; en los libros que fue acumulando en su biblioteca; en los muchos materiales que le servían para preparar los talleres y charlas que dictaba a adolescentes, o que le permitían saber cómo actuar en cada caso de los que orientaba; en sus hijos, que se hicieron personas de bien y profesionales porque tenían en ella un ejemplo a seguir.
Luisa Mirian Rondón Moya nació en Carúpano, municipio
Bermúdez del estado Sucre, el 26 de abril de 1954, hija de María Moya y de Luis
Rondón, ambos carupaneros. La pareja también tuvo una hija menor, Josefina,
nacida tres años más tarde, a quien todos llaman “Finita”. Mirian —como le
decían entre familiares y amigos— vivió
toda su vida en esa ciudad, formó familia y trabajó incansablemente no solo en
sus empleos formales en liceos públicos y privados, también en la comunidad de
El Valle, donde está la casa de sus padres, y luego se instaló ella misma con
sus hijos. Hizo los estudios primarios en la Escuela Básica Santa Rosa de Lima,
muy cerca del Mercado Municipal de Carúpano. Luego, cursó el bachillerato en el
Liceo Simón Rodríguez, en el centro de la ciudad, que culminó en el área de
humanidades en 1973.
Fueron cosas con las que Mirian fue creciendo y que
influyeron en ese modo de ser que todos reconocen como muy suyo.
Al llegar el final del bachillerato, en el año 1973, se
decidió por una carrera corta. Se inscribió en el técnico superior
universitario en educación mención recursos para el aprendizaje del Instituto
Universitario de Tecnología Jacinto Navarro Vallenilla, cuando era aún una prestigiosa
universidad. En 1977, al obtener su título, Mirian comenzó a trabajar de
inmediato.
En 1978 se casó, y el año siguiente nació su primer hijo,
Klenin Luis. Después vino un cuarto miembro a la familia, una niña
a la que
pusieron Yndira Josefina. Vivían en los bloques de Playa Grande, al oeste de Carúpano.
Después se dedicó a cursar los estudios de licenciatura
en orientación. Como no podía hacerlo en Carúpano, porque ninguna de las
instituciones locales ofrecía esa carrera, se matriculó en la Universidad Simón
Rodríguez de Maturín, en el estado Monagas; ella recorría los más de 170
kilómetros entre una ciudad y otra todos los fines de semana para ver clases.
Después de tantos viajes, se graduó en 1988. Y dos años más tarde nació Nairim
Milagros, la última de sus hijos.
Fue por esa época que se divorció del esposo. Entonces volvió
a la casa de los padres, en El Valle. Los abuelos la apoyaban y ayudaban con la
crianza de los nietos, porque los trabajos de Mirian eran demandantes y ella se
dedicaba con verdadera pasión a las cosas que le gustaban.
Después de que se graduó de técnico superior
universitario, había empezado a laborar. Su primera experiencia fue en el Liceo
Jacinto Gutiérrez de El Pilar, en el municipio Benítez, que atendía en paralelo
con el Liceo de El Rincón. Unos años más tarde, logró el cambio hacia el Liceo
Andrés Mata, en San José de Areocuar, donde permaneció hasta su jubilación. Por
las mañanas, se alistaba y salía antes que el sol rumbo a cualquiera de las
instituciones públicas, y por las tardes iba a alguno de los liceos privados:
el Cecilio Acosta, el José Gregorio Hernández, el Rafael Osío Pérez, el Antonio
José de Sucre. Completó los 25 años para su jubilación en la administración
pública y siguió por 5 más en los liceos privados, hasta que se retiró con 30
años prestando sus servicios en estas instituciones. En algunas ocasiones,
atendió asignaturas como psicología, educación familiar y ciudadana y
castellano y literatura, porque era una lectora empedernida.
Muchas son las anécdotas que recuerdan sus compañeros en
sus labores como orientadora. Como esas que cuenta la profesora María
Villarroel, ya jubilada, y quien se encargó del área de educación para el
trabajo por varios años en el Liceo Andrés Mata, en San José de Areocuar, y
allí llegaron a tener una amistad muy cercana. Cada vez que algún estudiante tenía
bajo rendimiento en las clases, o quizá con un comportamiento que se convertía
en una perturbación para el desarrollo de las actividades, de inmediato lo
referían con Marian. Lo hacían no solo porque ella estaba allí para atenderlos,
como orientadora que era, y esa era una de sus funciones, sino porque tenían fe
y confianza en lo que hacía, en las estrategias y técnicas que usaba para hacer
sus abordajes, para acercarse a los estudiantes. Su carácter dócil, dulce la
mayoría de las veces, era muy efectivo. Y los resultados no se hacían esperar:
bastaban unas pocas conversaciones para que los muchachos volvieran al carril y
al ritmo de la dinámica del colegio y de sus propias vidas. Porque Mirian no se
conformaba solo con explorar lo que tenía que ver con el ámbito académico, sino
que siempre iba más allá: llamaba a los padres, hacía visitas a las familias en
sus casas. Todo para asegurarse del bienestar y la tranquilidad de los
estudiantes, para que las cosas marcharan de la mejor manera. También estaba en
cualquier conflicto que se generase entre los estudiantes para tratar de mediar
y encontrar soluciones. No había situación, por más difícil que fuese, que ella
no pudiese resolver.
Hubo una que fue especialmente retadora.
Un día, en plena jornada de clases, en una de las aulas
comenzaron a caer desmayados varios de los estudiantes. La expresión de sus
rostros lucía transformada, como si fuesen otros. Eso alborotó por completo a
todos en el liceo. En realidad, no se trataba de un hecho aislado, sino de un
dique que se había resquebrajado por la tensión acumulada durante varios días.
Desde antes ya circulaban los rumores entre los estudiantes y los habitantes
del pueblo: todo había comenzado con un grupo de muchachos jugando a la ouija y que ahora decían ser perseguidos
y acosados por espíritus; se hablaba incluso de una supuesta secta; y que los
estudiantes iban al cementerio municipal y tomaban flores y huesos de cadá
veres
que usaban en sus juegos. De todas estas cosas se enteraron los profesores
luego de los desmayos.
Mirian intervino con aplomo y profesionalismo: acudió a su
experiencia y conocimientos. Ella misma refirió a psicólogos y psiquiatras a
todo el que creyó que lo necesitaba. Incluso llevaron a un sacerdote al liceo
para que celebrara misas. Y por supuesto, organizó reuniones y charlas con los
padres y representantes para orientarlos. Fue por su intercesión que se logró
aplacar la histeria colectiva que dominaba a todos; las aguas volvieron a su
cauce.
Otra situación que ella supo afrontar y llevar hasta sus
últimas consecuencias tuvo lugar en uno de los liceos privados en los que
trabajaba como orientadora. En ese entonces, su hijo Klenin, ya graduado de
docente, ocupaba el cargo de profesor de educación física y deportes en la
misma institución. Mirian estaba atendiendo el caso de una niña de 2do año de
bachillerato, quien había sido diagnosticada con autismo y recientemente tenía
cambios de conducta que sus profesores no lograban explicarse. En sus
conversaciones con la muchacha, esta le confesó a la orientadora sobre sus
relaciones con dos jovencitos que estudiaban 4to año allí mismo. Las
indagaciones de Mirian la llevaron a descubrir que se había tratado de abuso
sexual, con el agravante de que la víctima era autista. Por eso no descansó
hasta que el caso fue llevado a Fiscalía y los abusadores fueron investigados y
juzgados; incluso uno de ellos cumplió condena en un correccional de menores.
Estas eran solo circunstancias en las que se ponía a
prueba la entereza de su carácter. Porque ella era incansable con todo el
trabajo que hacía con los jóvenes en los liceos, con los muchos talleres que
preparaba sobre distintos temas para brindarles herramientas para actuar en sus
vidas y salir adelante, en asuntos que incluso se consideraban tabúes:
drogadicción, embarazo en adolescentes y proyecto de vida, exploración de la
identidad sexual, exploración vocacional… Algunos eran programas que ella
preparaba investigando y leyendo concienzudamente, documentándose, y que se
nutrían de toda la experiencia que había acumulado. Como se conocía lo buena que
era para estas actividades, la buscaban para que facilitara esos talleres en
distintas instituciones. Y Mirian aceptaba con gusto.
Fue su disposición lo que la llevó a convertirse en una
activa colaboradora para ayudar a resolver las necesidades de la comunidad de
El Valle, donde había vivido desde siempre y a la que volvió con sus hijos
luego de separarse del esposo, primero a la casa de sus padres, en la
urbanización, y más tarde en otra casa que compró en la vereda VII de la
Prolongación El Valle. Por eso fue que postuló su nombre para integrar el
Consejo Comunal, y terminó siendo electa miembro principal. Lo hizo porque
pensaba que desde esa organización podía hacer cosas que contribuyeran a
mejorar las condiciones de vida de sus vecinos.
—Mirian, mi hermana, hay unas máquinas y un camión frente
a la Escuela Eustoquia Luigi. Están recogiendo los escombros de los
alrededores… —dijo Finita un día que visitó a su hermana y la encontró
preparando el almuerzo.
Finita se distrajo por un momento conversando con los
sobrinos y, sin darse cuenta, la hermana se había vestido velozmente y ya
estaba saliendo por la puerta de la entrada.
—¡Mírenme el arroz que tengo montado en la cocina, que ya
vuelvo! —pidió a los hijos.
Sin darle importancia al sol picoso que estaba ya en su
punto más alto, Mirian llegó hasta la escuela, ubicada a unas pocas cuadras más
abajo. Allí conversó con los operarios de las máquinas y les pidió que apoyaran
a la comunidad recogiendo un montículo de desechos que se había ido acumulando
en el estacionamiento cerca de su casa a partir de los sedimentos que bajaban
del cerro, y que luego fue creciendo porque los vecinos echaban allí basura y
escombros. Prometió a los hombres que les daría algún alimento y remarcó su
petición insistiendo en que se trataba de una ayuda muy valiosa para la
comunidad.
Al final de esa tarde, poco le importaban las carreras
que tuvo que dar para preparar el almuerzo y tener todo a tiempo para que los
operarios comieran, porque se sentía satisfecha al haber logrado que
desapareciera aquel montón de residuos que ya llevaba allí varios años.
Otro día, se repitió una escena muy similar:
—Mi hermana, en la placita está Julio porque vino a
inaugurar la gruta de la Virgen del Valle —le comentó Finita el mediodía del 8
de septiembre de 2022 en una de sus frecuentes vivistas a la casa de Mirian,
mientras la hermana se afanaba frente a una olla hirviente.
—¡Vean la sopa, que ya le falta poco! Yo regreso ahorita…
—dijo mientras se acomodaba una blusa que acababa de ponerse. Y encaminó sus
pasos, bajo el sol inclemente, hacia la placita.
Al verla, Julio Rodríguez la reconoció y la saludó con
afecto. Se había hecho habitual que la reconociesen en las oficinas públicas
que visitaba con frecuencia para tramitar beneficios para el sector. Conversó
con él y le planteó, una vez más, una solución para que por fin en El Valle
tuviesen suministro de agua. Hablaron de la posibilidad de que la bomba que
habían conseguido para la
vecina comunidad de Campo Alegre sirviese también
para hacerles llegar el servicio a la Prolongación El Valle, aunque fuese dos
días a la semana. Allí mismo la puso en contacto con el ingeniero de la
alcaldía que podía ayudarlos con las gestiones y para que la propuesta se
hiciese realidad.
En El Valle ya tenían más de 25 años sin que el agua
llegase a las tuberías. Aunque a través de proyectos formulados por miembros de
la comunidad y gestiones en organismos públicos —en los que también trabajó Mirian—
habían logrado garantizar el suministro en algunos sectores, a la Prolongación
El Valle, por su ubicación en la parte alta y por la falta de presión, no
llegaba. Muchos vecinos tienen que comprar cisternas para llenar los tanques de
las casas. Un gasto más que golpeaba los ya menguados sueldos. La escasez de
agua y las fallas en el sistema de tuberías es un problema generalizado en
Carúpano y en todos los pueblos de Paria. Esta era una preocupación que Mirian
conocía muy bien porque ella y su familia lo habían padecido durante años.
Por eso el tema del agua era uno de los principales en la
agenda de gestiones y en el trabajo comunitario que desarrollaba con algunos de
sus vecinos.
Pero Mirian no llegaría a sentir la satisfacción de ver
concretado sus esfuerzos.
De esa camaradería surgió el club de damas, en el que varias
mujeres se reunían todas las semanas, cada vez en una casa diferente de alguna
de sus miembros, para jugar juegos de mesa, celebrar los cumpleaños, el día de
las madres, compartir entre ellas alguna comida, brindarse apoyo. Otra
actividad es la que aún hacen con la imagen de la Rosa Mística, que llevan
semanalmente —en una suerte de peregrinaje— de casa en casa de varios vecinos y
allí le rezan y comparten entre los asistentes.
Como Mirian era insistente y también era respetuosa de
las diferencias políticas, en 2021 fue a conversar con la vocera principal del
Consejo Comunal de El Valle. Lo hizo, aunque ella siempre fue opositora
declarada y reconocida, y a pesar de las irregularidades con que designaron a
esos otros voceros sin notificarles del proceso, cuando aún estaba encargada
del sello e hicieron que lo entregara bajo amenazas. Mirian terminó aceptando porque
Klenin, quien trataba de contener lo apasionada que era su madre cuando se
trataba de estos asuntos de la comunidad, la persuadió de que lo hiciera. Sin
embargo, ella ponía en primer lugar el bienestar de su comunidad y de los
vecinos antes que su orgullo y los intereses personales. Se presentó ante la
mujer acompañada de Luisa Prada, y la vocera les dijo que para ayudarlas con la
solicitud para el surtido de agua era necesario presentar un proyecto.
—El proyecto está hecho. Mañana se lo traemos —respondió
Mirian.
Porque era insistente fue que Mirian habló con Julio
Rodríguez, porque él ya conocía el caso y tenía intención de ayudarlos, además
de q
ue existía una posibilidad real de garantizar el suministro de agua. Aunque
nadie los ayudaba, no perdía la fe.
Una semana antes de su muerte por un ACV hemorrágico, el
26 de enero de 2023, Mirian regresaba con Luisa Prada del rezo de una vecina,
amiga de ambas. Luisa le contó que estaba decepcionada de la vida en El Valle y
que ya no quería vivir más allí: cansada de tener ya 26 años sin agua, sin una
respuesta de las autoridades a las que habían acudido.
—No, Luisa, no decaigas. ¡No decaigas! —le dijo Mirian deteniendo
el paso—. El lunes vamos a Campo Alegre a hablar con Marisela. No desistas, que
ya verás que sí vamos a lograr algo. Y tú me vas a acompañar —se refería a la
vocera principal del Consejo Comunal de Campo Alegre, quien había logrado conseguir
con mucho esfuerzo una bomba para ese sector.
Son esas palabras de Mirian las que recuerda Luisa cuando
piensa en que quizá la forma de conservar la memoria de su amiga, de que su
legado permanezca, es dando continuidad al trabajo comunitario que llevó
adelante, con la misma persistencia y pasión, y el apoyo de quienes integran la
Escuela de Ciudadanía, para así hacer realidad los proyectos y todo lo que ella
tenía pensado para el bienestar de la Prolongación El Valle.
Ahora que ella no está y sienten que han perdido a
alguien que sabía liderar, más que nunca necesitan repetirse como un mantra: “No
decaigas. No desistas. Lo vamos a lograr”.
Tal vez así puedan seguir adelante.
Fortaleciendo el protagonismo de la mujer en el
movimiento de ciudadanía sucrense
Por Estelin Kristen
Desde
hace más de dos décadas la Fundación Incide ha apostado por la ciudadanía de
Sucre. Dentro de esta apuesta hemos planteado dos propuestas complementarias.
Generar en los municipios del estado Sucre un movimiento ciudadano donde las personas participantes aviven su conciencia de ciudadanía autónoma, se formen como ciudadanos, se organicen en instancias ciudadanas municipales autónomas y ejerzan la ciudadanía, desde una perspectiva de exigibilidad de derechos, incidiendo en los asuntos públicos para la disminución de la pobreza.
Esta presencia de las mujeres en los procesos de
ciudadanía se esfuerza por ser: SUSTANTIVA, ACTIVA, FRATERNA, INCIDENTE.
·
nunca deja de correr, que rompen con actitudes de resignación ante su mala suerte e irrumpen en los espacios públicos como actoras y constructoras para recrear, como mujeres madres, vida mejor para toda la comunidad.
·
Incidente: MUJERES
organizadas que, con tesón y decisión, después de analizar la realidad con
perspectiva y ojos de mujer, proyectan soluciones y exigen, respuestas
satisfactorias, dentro de los espacios de ciudadanía, ante los organismos
competentes.
En
Incide, consideramos que es importante convocar a las mujeres y favorecer una
presencia femenina en estas cuatro dimensiones por las siguientes razones:
o Porque la mujer sigue siendo, en el estado Sucre, como jefa
de hogar, la que padece y carga en mayor medida el impacto de la pobreza.
o Porque el desarrollo personal y progreso de las mujeres es la vía para contribuir con la erradicación de la inequidad, desigualdad y la pobreza en nuestras comunidades.
Para fortalecer la presencia femenina en el movimiento de ciudadanía hemos pensado algunas estrategias y acciones.- Sensibilizar a la población sobre el significado e importancia de fomentar relaciones basadas en la equidad de género.
- Fortalecer el nivel de conciencia, formación y organización de las mujeres de la ciudad y del municipio.
- Elaborar diagnósticos a nivel parroquial y municipal, y hacer propuest
- as de solución desde una visión femenina de la realidad.
- Fortalecer las capacidades jurídicas y extra-jurídicas de las mujeres para la incidencia en los asuntos públicos, que contribuyan a disminuir la pobreza en el municipio.
Dentro de este grupo de mujeres, pequeños equipos de ellas se han introducido en procesos de aprender a emprender, adquiriendo conocimientos para diseñar proyectos productivos.
Hoy, 8 de marzo, al conmemorarse el Día Internacional de la Mujer, queremos reconocer y felicitar a este grupo de proactivas mujeres sucrenses, que se han organizado como un espacio de encuentro, formación, socialización y acuerdos de acciones para concientizar a la población sobre los derechos de las mujeres, la equidad de género y las problemáticas que más afectan a las mujeres.
Les invitamos a seguir trabajando, con terca
esperanza, por sus sueños de vida digna; transformando las situaciones de pobreza, desigualdad y humillación en
la que se encuentran inmersas.
¡Reciban nuestra mayor admiración y un fuerte aplauso de pie por todo lo alcanzado!
Mujeres y hombres,
hombres y mujeres son dos modos distintos de ser personas. Son dos caras de la
misma moneda que juntas se complementan. Igualmente importantes y
representativas. La moneda debe ponerse de perfil. En relación de igualdad o
equidad. Para que puedan mirarse una a otra frente a frente y, juntas, mirar el
futuro. Esta postura de equidad de género pasa por el reconocimiento de las
diferencias. Las diferencias pueden ser fuerzas que se oponen o riquezas que se
suman. En Incide estamos convencidos que sólo juntos es posible construir una
mejor sociedad.
CANTEMOS VALORES 2022 - CANCIONERO
El trabajo de promoción y defensa de los derechos humanos implica que usemos una importante cantidad de recursos y estrategias para llegar a las comunidades; que utilicemos un discurso claro y sin ambigüedades. También es necesario que se involucren, en cada proyecto de desarrollo los elementos sociales, los valores y principios propios de las comunidades; sus manifestaciones culturales, como genuina expresión de empatía y como mecanismo de acercamiento e involucramiento de los pobladores en los procesos socioculturales y de activismo de derechos humanos y ciudadanos.
Desde tiempos
inmemoriales la música y las canciones han servido como recursos para
transmitir informaciones, para educar y concienciar, para entretener; o para
protestar y visibilizar, a través de la sátira, las violaciones de derechos de
los ciudadanos. Los juglares y cantautores han cultivado por milenios el fino
arte de cantar para expresar sus pensares y sentires.
Hoy, a través de
la Escuela de Ciudadanía del municipio Bermúdez, queremos mostrar en un
compendio de 25 canciones con ritmos populares, y en la voz de nuestros
participantes, la expresión de valores y principios de vida en defensa de
nuestros derechos ciudadanos. Por eso, este CD lleva por nombre “Cantemos
Valores”. Son letras sencillas, ritmos pegajosos, voces populares en armonía y
sincronización; versos que recogen con la ingenua simplicidad del sentir
popular, la voz de nuestras comunidades que aspiran caminar hacia un porvenir
más justo, inclusivo y en equilibrio ecológico.
Tomás Gilberto
Pantoja Noriega, un cultor popular, investigador y docente sucrense, oriundo de
Casanay, ha puesto su creatividad en la composición musical y de las letras de
estas canciones. Letras hechas al fragor de las comunidades, donde las
manifestaciones populares permiten llevar la carga indolente de innumerables
necesidades y mitigan el peso de la crisis.
Nuestro deseo es
que las disfruten, las canten y las compartan, para seguir avanzando hacia una
ciudadanía consciente y firme en valores humanos.
Canciones e intérpretes
1.- Himno de la Escuela de Ciudadanía: Todo el grupo.
2.- Amigo de verdad.
Solistas: Brayan Torrealba, Fabiola González
3.- Así es mi campo.
Solistas: Brayan Torrealba, Fabiola González
4.- Basta de discriminación.
Solista: Jesús Serrano.
5.- Beber agua es
agradable. Solista: Liliana Silva.
6.- Brindemos amor.
Solista: Noray Gordones.
7.- Canto de esperanza.
Solista: Tomás Pantoja.
8.- Creando conciencia.
Solista: Jesús Serrano.
9.- El arbolito. Solista:
Maritza Cedeño.
10.- El soñador. Solista:
Brayan Torrealba.
11.- Hagamos el bien.
Solista: Jesús Serrano.
12.- Hoy te canto niño.
Solistas: Saory Carrasquel - Fabiola González y Brayan Torrealba.
13.- Libre como el viento.
Solista: Brayan Torrealba.
14.- Lindo atardecer. Solista:
Fabiola: González.
15.- Paz - alegría y
libertad. Solista: Tomás Pantoja.
16.- Por la paz y con la
paz. Solista: Tomás Pantoja.
17.- Por qué violan los
derechos. Solista: Roselia Fernández.
18.- Qué bueno es ser
responsable. Solista: Maritza Cedeño.
19.- Superemos la
adversidad. Solista: Maritza Cedeño.
20.- Triste y cruda
realidad. Solista: Mirna Guerra.
21.- Viva la familia.
Solistas: Brayan Torrealba - Fabiola González.
22.- Ya encontré la paz.
Solistas: Fabiola González - Brayan
Torrealba - Liliana Silva.
LISTA DE REPRODUCCIÓN - CANTEMOS VALORES





